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Alojado en
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Hay en todas las
culturas figuras imaginarias que las crían los adultos para “ayudarlos” en la
educación de los niños: los “asustachicos” o “asustaniños”. En uno de los
capítulos de “El Camino”, de Miguel Delibes, que estamos leyendo en clase, el
autor hace referencia a algunos de la cultura española: el Coco, el Hombre del
saco y el Tío Camuñas.
He hecho una
búsqueda en Internet y resumo un poco de lo que encontré. El tipo más genérico
es el coco, que es una figura indefinida, que vive en la cocina y que lleva a
los niños que no se comportan bien a un lugar lejos e indefinido. Suele
referirse al coco para que vayan los niños a dormir, como en la canción de
cuna: “Duérmete niño duérmete ya, que viene el coco y te comerá”. El nombre coco tiene muchas variaciones, por ejemplo: Cuco
en Latinoamérica, Cocón en Aragón y Caco en Mallorca.
La figura del
hombre del saco es muy conocida en España, también con variaciones regionales
tales como roba chicos, home del sacu
(Asturias), home del sac (Valencia), Tío Saín, Tío del
Saco o Tío Garrampón (Murcia). Al contrario del coco, que no es una
criatura específica, él suele ser un hombre alto y fornido que
lleva un saco en la espalda y viene por la noche a buscar a los niños que se
comportan mal. A veces utiliza artimañas para atraer a esos niños y llevarlos a
un lugar oscuro, y allí matarlos y meterlos en el saco. En una variación, les
saca a los niños la manteca – y por eso es llamado de “el sacamantecas”.
El Tío Camuñas, aunque su reputación es ficción, tiene base en una persona
real: Francisco Sánchez Fernández (1762-1811), nacido en Camuñas y que se hizo
guerrillero contra las tropas de ocupación francesas. “Que te llevas el
Camuñas” entonces hace referencia a ser llevado (y muerto) por los
guerrilleros. Variaciones regionales han surgido; en Asturias vive en los
tejados o desvanes, en Cataluña, el Camunyes es un animalito que come a los
chicos como un merengue, o un diablo travieso que aterroriza las gentes.
Referencias:
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En mi jardín hay
esas palomas que suelen venir a comer el pan y otros granos que dejamos para
que los pájaros vengan a comer. A inicio eran unas dos, tres, ahora son una
decena o más. Vienen y comen todo, dejan casi nada para los otros pájaros, y me
ponen los nervios de punta.
A veces pienso
que la solución sería matarlas. A todas. Envenenarlas. Hice un plan, las
mataría con veneno para ratas, de esos que se venden en las jardinerías y que
matan a los animales lentamente, sin que se den cuenta. Colocaría los granos en
el suelo y les dejaría comerlos. Inadvertidas. ¿Cómo osan tomar lo que no es
suyo? ¡Me las pagan! Pero no, no tengo coraje. Tan inocentes, matarlas así
sería un acto traicionero.
¿Qué hacer para
que se vayan? Si no dejo más comida, al fin las palomas no vendrán más, pero
tampoco los otros pájaros, los que me gusta ver. Tal vez deba afrontarlas
directamente, cazarlas, como si fuera un animal. Usaré una caña de pesca, con
pan en el anzuelo, cuando engullan el cebo, estarán presas al hilo y no podrán
escaparse. Las recogeré con mis manos grandes y desnudas, ellas con pánico,
corazoncitos disparados, jadeantes, y les torceré el cuello, rápidamente. Crac.
Fin. Y eso les haré una a una.
Lo pensé, lo
sentí, y concluyo que no puedo hacerlo, no soy un ogro. No quiero matarlas,
sino que se vayan. Que coman y se multipliquen, pero lejos. Que me dejen a mí
con mis otros pájaros.
Pero lo sé, está
claro, no se irán. La comida está ahí, voy a darles los granos con raticida.
Van a comer y pagar por su crimen.
Así prosigo
planeando, y en momento dado me pregunto. ¿No como yo mismo los mismos granos
que comen los pájaros? Y me quedo sin respuesta.
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El grupo musical Japonés "Yamato"
se presentó en Ginebra del 27 al 30 de septiembre último. Este grupo da un
ropaje nuevo al arte ya milenario de los tambores japoneses, conocidos como
"taiko" o "wadaiko". El espectáculo, que fue un llenazo en
todas las presentaciones, combina tambores, el "shamisen" (tipo de
laúd con tres cuerdas), el "koto" (un tipo de harpa con trece cuerdas
y dos metros de largo) y el "shakuhachi" (flauta de bambú) con
escenografía y coreografía modernas.
Los tambores menores tienen un timbre más
agudo, y los tamaños varían hasta tambores de más de un metro de diámetro.
Estos, cuando resuenan, ¡hacen temblar toda la sala de espectáculos!
El show está organizado en varios actos y
dura efectivamente una hora y media. Como la música taiko tradicional puede ser
monótona para los occidentales, el espectáculo combina partes más tradicionales
con actos más dinámicos, que incluyen acrobacias y humor. En verdad, el
espectáculo empieza con la parte más occidentalizada, y presentan elementos más
tradicionales a lo largo del show.
A mí me gustó mucho el espectáculo, como un
todo y como introducción al taiko, aún lo esperara más tradicional. Lo que me
molestó fue lo que me pareció un énfasis al individuo, al artista, al contrario
de poner el foco en el arte propiamente dicho. El énfasis al artista es una de
las grandes características del arte occidental, la cultura a las "pop
stars", poniendo en segundo plano la arte en sí. Los actos en que no se
veía tanto a los artistas sino al arte, en que dejaron hablar los tambores,
esos sí fueron inolvidables.
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Si no sabes lo que es la numerología, verifica en Wiki.
Según la numerología, vivimos ciclos distintos de nueve años, cada uno de ellos los llama de "años personales". Para determinar el número del año personal, se debe realizar una suma muy sensilla partiendo de la fecha de nacimiento y del año en que vivimos. Por ejemplo, si uno nació un 3 de diciembre, los números correspondientes son 3 y 12 (diciembre), que suman 15, y a este sumamos el eño en que estamos (2006), de forma reducida, 2+0+0+6 = 8. El número que resulta es 15 + 8 = 23, que reducido resulta 5. Con eso, verifica las previsiones generales para tu año personal.
A seguir, los significados para cada uno de los años personales.
Año Personal Uno
Generalmente, cuando estamos en un año personal uno, empezamos una etapa totalmente nueva en la vida. Cambiarás tu vida desde el punto de vista sentimental o comenzarás un ciclo nuevo de libertad después de una separación. Probablemente cambiarás de empleo, de residencia o de país.
Año Personal Dos
En este año las palabras claves son paciencia y cooperación. Tienes que ser tolerante y procurar entender más a los demás. Seguramente pasarán cosas importantes en el terreno del amor y de la amistad: nuevos amigos, nueva pareja. Asimismo, durante este año podrán romperse relaciones que hasta ahora eran estables.
Año Personal Tres
Durante este año tendrás que demostrar tu capacidad creativa. Posiblemente pasarás el año viajando, estudiando algo nuevo, creando... Tendrás muchas ganas de conocer cosas nuevas y de pasarlo bien. Además, tendrás éxito en lo trabajo o en los estudios, pero tendrás que arriesgar y ser innovador. Seguramente durante este año disfrutarás de momentos mucho felices.
Año Personal Cuatro
Este es un año de trabajo duro. Probablemente trabajarás más de lo necesario y no lograrás los resultados esperados, pero no te desesperes. Tendrás poco tiempo para descansar, por lo que tendrás que cuidar de la salud. Eso sí, es un buen año para hacer negocios: vender la casa, por ejemplo. Posiblemente tus parientes te pedirán ayuda y tus amigos, dinero. No confíes en la suerte sino en el trabajo y en la organización.
Año Personal Cinco
Este es un año básicamente de cambios. Seguramente cambiarás de residencia, de pareja, de trabajo... Intentes estar tranquilo y no tomes decisiones precipitadas. No hagas muchas cosas al mismo tiempo, porque durante este año habrá muchas oportunidades, pero tendrás que ir paso a paso.
Año Personal Seis
Es el año de la responsabilidad. Tendrás obligaciones con respecto tu familia, a tu trabajo y a tus amistades. Este es un año altruista, de servicio a los demás. Muchas personas, en un año personal seis, comprarán una casa o la reformarán, tendrán una mascota nueva o plantarán árboles.
Año Personal Siete
El año personal siete es él del conocimiento y de la sabiduría. Muchas personas se encontrarán más solas que en otros años, con más tiempo para estudiar, reflexionar, y tomar decisiones importantes en su vida. Si tienes hijos, probablemente este año se irán de tu casa. Quizá cambiarás de religión o comenzarás cursos de yoga, de meditación o te interesarás por la astrología o el tarot. También es un año para viajar. Si viajas, probablemente irás a lugares históricos y de interés cultural.
Año Personal Ocho
Seguramente tendrás dificultades económicas durante este año. Intenta por tanto hacer planes muy concretos al comenzarlo. Posiblemente también tendrás algún problema de salud. ¡Cuídate! Las preocupaciones por el dinero podrán afectar las relaciones personales. Eso sí, te verás recompensado si hace algo para ayudar a los demás y no solo pensando en su propio beneficio.
Año Personal Nueve
Este año terminará todo querías hacer y probablemente no empezarás nada nuevo. Es un año para tomar conciencia de los propios aciertos y errores, para recuperar la salud y para prepararse para el próximo ciclo. Es, en definitiva, un año de puntos finales.
Adaptado de:
Aula 2 Internacional / Curso de Español / Editorial Difusión / Barcelona, 2005 / ISBN 84-8443-230-0
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El mundo es un grande lío, y la gente intenta tirar los estambres, comprenderlo. Y así hay los que comprenden una parte o otra, como a los ciegos que describen un elefante: groso, grande y duro, dice el ciego que toca la pata, muy fino y con pelos dice él que tocaba el rabo, groso húmedo y flexible lo que tocaba la trompa, muy forte y duro él que tocaba los colmillos... Todos conocían la parte que tocaban aún como no veían no podían saber el todo. Saber, conocer... hay muchos que conocen las cosas, pero pocos que integran los conocimientos, los que realmente saben de que se trata...
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- El bolsillo – de los pantalones
- La bolsa (de plástico, de papel, de la compra): Saco o talega de diversas materias destinado a guardar todo tipo de objetos
- El bolso (de vestir | diario): el bolso de Michelle tiene asas
- La cartera: para billetes (monedero = para monedas; billetero = para billetes) o un tipo de maletín (más formal)
- La mochila: cartera con correas (asas) que se pone en las espaldas
Nota: sobre comprar:
- Ir de compras >> implica comprar ropa, cosas para la casa, etc
- Ir de la compra >> comprar comida
- Ir de escaparates >> mirar sin comprar
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Todo eso es
comer:
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Sustantivo
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Verbo
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Cuándo
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Desayuno
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Desayunar
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~ 07:30
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Almuerzo
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Almorzar
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~ 11:00
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Comida
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Comer
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~ 14:00
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Merienda
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Merendar
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~ 17:00 – 18:00
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Cena
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Cenar
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~ 21:00 – 23:00
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Después de vivir
ocho años en EEUU, tuve en 2002 que decidir si quería cambiar de área de
trabajo o cambiar de empleo. Estaba desde 1989 trabajando en el desarrollo de
normas para telecomunicaciones y la compañía en la que trabajaba desde que
había llegado a EEUU en 1994 estaba cambiando las líneas de trabajo. Surgió una
oportunidad para venir a trabajar en un buen puesto de trabajo en la Unión
Internacional de Telecomunicaciones, UIT. Después de le consultar a mi esposa,
decidí cambiar de empleo – y con eso, dejar atrás todo lo que había
desarrollado en esos ocho años en Estados Unidos.
Esa no fue una
decisión trivial. Mudarse de país, de cultura, dejar atrás las relaciones que
habíamos creado, amigos, vecinos, colegas de trabajo. Dejar atrás una casa
enorme que mis chicas amaban mucho. Pedirles que dejasen a sus
amigos, el ambiente confortable en el que estaban. Pero más que un empleo, la
nueva posición me daría una experiencia interesante, en un ambiente
cosmopolita, con buenas perspectivas de
futuro y de pensión para cuando me jubilara (aún muchos años me faltan...).
Para mis hijas Ginebra sería una experiencia más cosmopolita, tendrían la
oportunidad de aprender a más de una lengua y podrían tener una mejor
educación, ya que la UIT me ayudaría a pagarles una escuela privada. Buenas
posibilidades, ventajas, pero no motivos suficientemente fuertes para que me
diesen un impulso.
Es que comparo
esta decisión con otra – la que tomamos cuando partimos de Brasil hacia EEUU en
1994. Esa decisión no fue tan difícil, la economía en Brasil estaba mal y no
teníamos muchas perspectivas de un “futuro brillante”; cuando se nos presentó
la oportunidad de ir a trabajar a EEUU, no tuvimos dudas, la aceptamos sin parpadear.
Esta vez, fue más la curiosidad y las buenas posibilidades las que orientaron nuestra decisión. Aunque mi
esposa no estuviera convencida al cien por cien, no quería que me quedara con
la eterna duda de lo que hubiera podido ser esa nueva oportunidad.
Los jurados aún
no han dado su veredicto – seguimos juzgando día a día si la decisión ha sido
acertada...
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